De todos es conocido el efecto contagioso que tiene una buena carcajada. Días atrás, en el metro de Berlín se llevó a cabo un curioso y divertido experimento: contagiar la risa a todos los viajeros de un vagón.

El siguiente vídeo nos muestra como sucedió todo. A ver si eres capaz de aguantar los tres minutos que dura sin que se te escape ni una risa.